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Fragmento 71 - Polis: Capítulo 1 | 22

En una capilla adornada por tres figuras femeninas se encontraba arrodillado un guerrero. Este era el capitan real de la capital espiritual de Erutar. Frente a las figuras talladas en piedra blanca en el altar oraba a los cëles con el rollo que contenía el mensaje enviado desde Polis entre sus brazos. A sus espaldas se encontraban miles de soldados también postrados mientras cerraban sus ojos y confiaban su vida a sus guardianas para que protegieran su vida en la guerra que se avecinaba y para la que se preparaban a partir. Las estancias de la gran catedral de Alder se encontraban repletas, y aún así permanecía en completo silencio. El chasquido de las piezas de una armadura comenzó a hacer eco en el recinto cuando el capitan real se levantó del suelo y se dirigió a un altar donde colocó el mensaje, se dio media vuelta y recitó en voz alta un rezo que había sido escrito hace miles de años y que siempre era recitado antes de partir. Acto seguido, todos los soldados se levantaron y ponie...

Fragmento 70 - Polis: Capítulo 1 | 21

Los huéspedes fueron invitados a descansar durante unas horas mientras se preparaba la marcha del ejército de Celesthea rumbo al gran árbol. Pequeñas reptiles alados que eran usados como mensajeros fueron desplegados a lo largo y ancho de Erutar con el mensaje que convocaba a todas las fuerzas armadas del continente a reunirse bajo la sombra de Polis. Las delgadas líneas de luz que dejaban las colas de aquellas rápidas criaturas se desplegaron en todas direcciones llevando consigo el grito de guerra de los alakës. Historias de Terran por S. Arias. Todos los derechos reservados.

Fragmento 69 - Polis: Capítulo 1 | 20

En aquel concilio se acordaron muchas más cosas. Polis estaba ubicada en el centro exacto de Erutar, por lo que se decidió que todos los ejércitos se concentrarían allí. Se planeó la defensa del continente desde el interior y como se prepararían los ejércitos para cualquier avance enemigo desde cualquiera de los puntos críticos donde había posibilidad de que las murallas del continente cedieran. Durante horas examinaron posibilidades y estratégias, hasta que el cristal de luz del castillo menguó su fuerza y la ciudad entró en el letargo nocturno. Finalmente la reunión llegó a su fin y Aetos interrumpió el silencio en las calles haciendo sonar el cuerno que convocaba al ejército de la ciudad. Historias de Terran por S. Arias. Todos los derechos reservados.

Fragmento 68 - Polis: Capítulo 1 | 19

A partir de ese momento se presentaron algunas formalidades más. Para los alakës, en estos casos siempre fue importante tener este tipo de tratos, porque la diplomacia permitía que aún los enemigos trataran con respeto los consejos celebrados en las mesas del rey. Sin embargo, Aetos y Frouken habían compartido batallas, en las que cada uno había desarrollado un aprecio y una admiración por el otro. En aquella reunión se contaron detalladamente los acontecimientos de la batalla en la bahía del pasaje. Rotran fue quien se encargó de detallar a los lajur y al agal, pues estas criaturas nunca habían pisado tierra alak y no se tenía registro de su existencia. Historias de Terran por S. Arias. Todos los derechos reservados.

Fragmento 67 - Polis: Capítulo 1 | 18

—Durta. Entiendo y agradezco tu formalidad, pero no necesitas pedir nuestra ayuda de esa manera.— dijo el rey Domun al momento que se paraba de su asiento. —Yo nunca me negaría a ayudar a Polis, y mucho menos al hijo de Durtadon. Gracias al gran árbol y a tu padre, Erutar ha tenido cientos de años de paz y prosperidad. El ejército de nuestra ciudad es el ejército de Polis siempre y luchará sin tregua para preservar nuestro mundo. En este momento Aetos intervino. —Príncipe Durta. Lamento lo de su padre y comparto el mismo sentimiento que nuestro rey. Como paladín del ejército de Celesthea solicito un consejo de batalla para saber más detalladamente la situación de sus tropas y del ataque. Debemos partir cuanto antes. Historias de Terran por S. Arias. Todos los derechos reservados.

Fragmento 66 - Polis: Capítulo 1 | 17

Durta se detuvo por un momento y tomó la decisión de darle un giro al encuentro. —Pero traer esas noticias no es por lo que vengo hasta aquí.— continuó Durta —El ataque de la bahía del pasaje no fue más que una distracción. Al mismo tiempo el enemigo atacó seis de las fortalezas que protegen y resguardan los accesos a Erutar y el asedio lleva tres días sin cesar. En una de las fortalezas del norte se ha reportado la destrucción de al menos cincuenta naves enemigas, pero no dejan de llegar refuerzos. Es similar en todas las demás y en algunas ya falta poco para que las murallas finalmente cedan y el enemigo pueda ingresar al continente. Parece ser que enemigo lleva siglos planeando este ataque y nada va a impedir que lleguen al gran árbol. Creíamos que no iba a ser necesario inmiscuir a nadie más en esta guerra, pero el enemigo ha superado nuestras expectativas y está dispuesto a invadir nuestro mundo, aunque esto significara la extinción de su propia especie. Por esta razón, yo, el p...

Fragmento 65 - Polis: Capítulo 1 | 16

—Hace tres días tuvimos una batalla en la bahía escondía de la costa oeste de Erutar contra un gran ejército de borkës. En esta batalla hemos logrado detener el avance del enemigo, pero se ha cerrado para siempre el pasaje estrecho de la cordillera Marrol y mi padre ha muerto.— Durta se detuvo para evitar llorar. El rey se exaltó, pero solo demostró su asombro en sus ojos sin hacer ningún ruido. Aetos y Akange conocían al rey y todas las leyendas que hablaban de él y no pudieron evitar mirarse con una gran expresión de sorpresa. Finalmente el rey dijo —Lo siento mucho… Durtadon y yo fuimos como hermanos hace mucho tiempo. ¿Cómo fue que pasó? —Con el ejército enemigo llegaron algunos borkës que nunca habíamos visto, los cuales se hacían llamar lajur. Más fuertes, como si tuvieran randa maligna en su interior. También llegó una bestia, con un poder como ninguno que hubiera visto antes y con un instinto asesino que lo descontrolaba. Ni siquiera sus aliados podían detenerlo. Historia...